Joe Thompson, el jugador que le ganó dos veces al cáncer

Joe Thompson, el jugador que le ganó dos veces al cáncer

Lunes 4 Feb 2019

 En octubre de 2018, a Joe Thompson le diagnosticaron un Linfoma de Hodgkin con esclerosis nodular, un cáncer que se desarrolla en los ganglios linfáticos y vasos sanguíneos.

"En un partido, sentí que me movía a cámara lenta. Estaba agotado y sabía que algo no iba bien. Me empezaron a aparecer bultos en el cuello y me hicieron pruebas para descartar algo más grave. La clínica estaba en Wirral, así que fui con mi familia a pasar el día. Fue la peor decisión de mi vida. Cuando me dijeron que tenía cáncer, las paredes parecían derrumbarse a mi alrededor. Estaba en shock. Mi vida había cambiado en minutos. ¿Por qué yo? ¿Qué pasaría con mi carrera? ¿Viviría o moriría? Las lágrimas corrían por mi cara de vuelta a casa".

En junio de 2014, el volante inglés se recuperó y hasta 2017, cuando le volvió la enfermedad, jugó para el Bury, el Wrexham, el Southport, el Carlisle, entre otros clubes del ascenso de Inglaterra.

"Llevaba tres años sano y me sentía bien. Pero tras una revisión detectaron algo en mi pecho y me diagnosticaron cáncer por segunda vez. Era el fin del mundo. La primera vez me sorprendió, la segunda me aterró. Mi hija ya era más mayor y no sabía cómo le afectaría. Me tuve que someter a una quimioterapia más intensa y perdí el cabello. Tenía menos tumores que la primera vez, pero me sometieron a un trasplante de células madre. Me aislaron para no correr ningún riesgo. Me sentía como una rata de laboratorio. La muerte era una posibilidad. Estaba al borde de la locura y perdí peso. Pasé mi primer aniversario de boda con mi mujer en la cama del hospital... pero lo superé", recordó Jon.

Tras poco menos de un año de nuevos tratamientos, Joe volvió a vencer al cáncer y recaló en el Rochdale. Fue en dicho equipo que en febrero de 2018 entró al minuto 64 del partido revancha en Wembley, contra el Tottenham, por la FA Cup, llevándose un reconocimiento tal que fue premiado como protagonista del momento deportivo del año que otorga los Laurels.

"En ese momento, sentí que todo el dolor, las lágrimas, los días oscuros... habían merecido la pena. Fue un alivio. Era un gladiador saltando a la arena a luchar. Era la gran revelación: contra todo pronóstico, con todas las apuestas en contra, lo había logrado. Estaba en Wembley e iba a disfrutar y a saborear el momento".

Thompson, de 29 años, padre y esposo, sigue jugando en el Rochdale, y se convirtió por su experiencia en una inspiración y modelo de vida para muchas personas.