Le pegaron y le dijeron: "Tu carrera está terminada"

Le pegaron y le dijeron: "Tu carrera está terminada"

Lunes 31 Ago 2020

Harry Maguire se podría decir que tuvo unas vacaciones de pesadilla. El defensor y capitán del Manchester United se refugió en la paradisíaca isla griega de Mykonos para un merecido descanso tras una larga temporada 2019-20 (fue el futbolista que más minutos jugó en toda la campaña, del mundo entero) pero todo se fue al mismísimo infierno ni bien comenzaron dichas vacaciones.

¿Qué pasó? En una de sus primeras noche y estando en un bar, su hermana, quien estaba con él, sufrió un altercado con otros turistas ingleses, la cosa escaló a mayor y en un confuso episodio terminó peleándose con policías griegos, por lo que quedó preso dos noches, fue condenado a más de dos años de prisión, apeló y el juicio fue anulado: ahora deberá preparar otra defensa para uno nuevo.

"Empezaron a pegarnos. Me dieron en las piernas diciendo que mí carrera estaba terminada"

Según palabras del futbolistas, él, su hermana y otros estaban en un bar tomando algo cuando esperaban una combi que los llevara al hotel de nuevo. Allí mismo, según el propio Maguire, su hermana se desmayó frente a sus ojos: "Todo el mundo estaba gritando y chillando" detalló pero agregó: "No hubo peleas como se reportó. Nadie tiró golpes de puño".

Todo empeoró cuando al subirse a la combi y tras un breve trayecto hacia el hotel, la combi se estacionó y Maguire fue rodeado por ocho personas, de las cuáles huyó hasta que lo agarraron. "Nos arrodillamos y pusimos las manos arriba. Y ahí empezaron a pegarnos. Me dieron en las piernas diciendo que mí carrera estaba terminada", relató emocionado el futbolista: "No sabía quienes eran, pensé que no había chances de que fueran policías". En realidad eran agentes de civil, según se supo más tarde.

Tras todo este episodio y la anulación del primer juicio espera por un segundo, en donde se lo acusa de resistirse a la autoridad, generar disturbios e intentar sobornar a policías, todos cargos que él niega fervorosamente. "Tengo fe en la justicia griega", afirmó en una entrevista para la BBC y agregó: "Mi conciencia está limpia".