El día que Palermo hizo feliz a toda la Argentina

El día que Palermo hizo feliz a toda la Argentina

Por: Matias LebreroMiércoles 14 Abr 2021

El 10 de octubre de 2009 inició como un día atípico para el fútbol argentino, la selección del Diego se jugaba a todo o nada por la clasificación al mundial de Sudáfrica del año siguiente. El conjunto albiceleste recibía a Perú, una selección siempre peligrosa, la cual no tendría clemencia ante Argentina y buscaría la victoria de todas las formas posibles.

Las expectativas eran altas, al igual que el miedo y los nervios. El partido tuvo un desarrollo regular, con un primer tiempo con grandes llegadas por parte de varias combinaciones entre Di Maria y Messi, pero ninguna permitió poner por encima al conjunto argentino.

Todo esto cambió en el comienzo del segundo tiempo, cuando Gonzalo Higuain marcó el primero y permitió respirar y relajarse a la selección de Maradona. Relajarse terminó siendo fatal, ya que el mazazo, llegaría en el minuto 89´, de la mano de Hernán Rengifo, que logró empatar el partido y silenciar al Monumental.

A partir de este momento, lo único que se vivió fue un pandemonio, una anarquía total en donde se perdían casi por completo las esperanzas. Hasta que finalmente, llegó él.

En el tiempo de descuento y en la última jugada, con un Monumental colmado bajo una lluvia torrencial, se dio la épica del "loco". Martin Palermo, el eterno goleador de Boca, el optimista del gol apareció en el último intento de una selección abatida y metió el segundo gol a raíz de una serie de rebotes.

De allí en adelante, la agonía, el miedo y los nervios desaparecieron y todo se transformó en alegría y euforia, Maradona deslizándose por el césped inundado y la gente coreando el nombre del ídolo de Boca en la cancha de su eterno rival, fueron algunas de las postales de una noche épica, de mucho desorden y poco fútbol.

Con esta hazaña de película, el seleccionado argentino logró clasificarse al Mundial donde el mismo Palermo entraría en los últimos minutos contra Grecia y marcaría el 2-0 en el cierre del partido, transformándose así, en uno de los jugadores más longevos en convertir en una copa del mundo, pero esto ya es otra historia de las tantas del Loco.

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