Recordá la mejor final de la historia de la Champions League

Recordá la mejor final de la historia de la Champions League

Por: Matías LebreroSábado 1 May 2021

 De todas las finales de Champions League hay una incomparable, en lo que respecta a garra, coraje y emociones, la sucedida en mayo del 2005 en Estambul, donde el Liverpool logró remontar un partido casi imposible, frente a un Milan plagado de figuras de calidad mundial, tales como Cafú, Maldini, Pirlo, Seedorf, Kaká, Shevchenko y Crespo.

 Todas las apuestas estaban a favor del conjunto italiano, no solo por tener un plantel de mejor calidad futbolística, sino por tener más experiencia en finales de Champions, ya que, con esta edición, jugaría su décima final, frente a un Liverpool que había llegado a cinco y su última orejona la había alzado en 1984.

El equipo inglés dirigido por Rafa Benítez y capitaneado por Steven Gerrard, comenzó de la peor manera posible, es que el eterno capitán Paolo Maldini, impuso el 1-0 para los italianos a tan solo ¡un minuto! de iniciar el encuentro . Esto significó un mazazo abrupto para los Reds, que a lo largo del primer tiempo fueron dominados tanto mental como futbolísticamente, hundiéndose aún más luego de dos goles de Hernán Crespo cerca del final del primer tiempo. El 3-0 nació de una asistencia mágica de Kaká.

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                        Los equipos se iban a los vestuarios, la cara de los jugadores ingleses lo decía todo, la final parecía sentenciada. 

Pero en el fútbol nada está escrito, y el Liverpool comenzó a surgir de las cenizas cuando Steven Gerrard, a los 9 minutos, metió un cabezazo inatajable para Dida. 

Tan solo 120 segundos después llegó el tanto del checo Vladimir Smicer con un remate de media distancia y a los cuatro minutos del 2-3 , el árbitro González cobró un penal para el equipo inglés. Xabi Alonso agarró el balón, pateó y Dida lo tapó, pero luego del rebote el español empató el pleito para el delirio de los hinchas ingleses. 

Parecía imposible, casi salido de una épica griega. Nadie imaginaba ninguna posibilidad de que el Liverpool se pusiera de pie.

Todo se definió en los penales, en donde el equipo británico llegaba entonado y con una moral alta frente a un Milán abatido, que erró tres de los cinco penales y permitió que el Liverpool logre lo que en un momento parecía imposible: conseguir su quinto título de Europa.

                                                                                                                                                                                                          Este evento, el cual la prensa denominó como el "Milagro de Estambul", sigue siendo hasta el día de hoy una de las hazañas futbolísticas más grandes y una muestra de que nunca hay que rendirse.

Esta nota habla de: