Del ascenso a "Pichichis" de la Copa América

Del ascenso a "Pichichis" de la Copa América

Por: Esteban BekermanLunes 17 May 2021

 Si la Copa América 2021 llegara a tener como máximo goleador a un futbolista con pasado en el ascenso, ello no debería asombrar a nadie. De hecho, sobre el total de 46 campeonatos sudamericanos organizados hasta el momento por la CONMEBOL, nada menos que ¡16! (un tercio).

El último en sumarse a esta lista fue el chileno Eduardo Vargas, artillero top de los sudamericanos ganados por su selección en 2015 y 2016 con cuatro y seis goles respectivamente, quien antes de debutar en 2006 en la primera de su país lo hizo en la Tercera División chilena jugando para el Cobreloa B, filial del Cobreloa que ese año participó por única vez del torneo de Tercera División (sub-23) quedando sexto en la Zona Norte.


Otro de estos artilleros es nada menos que el mexicano Luis Hernández. Máximo goleador de la Copa América de Bolivia 1997 con seis conquistas, El Matador, quien se inició en el Cruz Azul y debutó en Primera con la casaca de ese club en 1990, jugó a préstamo el torneo de Segunda A 1988/89 para Jabatos de Nuevo León, en un muy efímero pero destacado regreso a la categoría de esa franquicia que ya en 1989 dejaría de existir.


También efímeramente jugaron en la "B" argentina en sus inicios el puntero derecho Rodolfo Micheli y el izquierdo Eugenio Morel Bogado, goleadores top y campeones de la Copa América en 1955 y 1979 con Argentina y Paraguay respectivamente. Micheli lo hizo en 1951 en Argentino de Quilmes prestado por Independiente, y Morel Bogado en Talleres de Remedios de Escalada en 1972, cedido por Racing.

Morel Bogado

LOS PRODUCTOS GENUINOS DEL ASCENSO

Ya en la primera edición de la competencia (1916), el uruguayo Isabelino Gradín fue máximo goleador del sudamericano habiendo surgido de un club de ascenso (Agraciada). En los años '20, repitieron tal logro los argentinos Juan Francia (Gimnasia y Esgrima de Rosario), Manuel Seoane (Progresista) y Alfredo Carricaberry (Floresta), el también uruguayo Pedro Petrone (Solferino) -este por duplicado- y el paraguayo Aurelio González (Sportivo Luqueño).

Luego fue el turno de otros tres argentinos: en 1957 lo logró en Lima Humberto Maschio (Arsenal de Llavallol y Quilmes), en 1963 jugando para Ecuador en Bolivia el centrodelantero Carlos Raffo (llegado al fútbol ecuatoriano a comienzos de los '50 desde Central Argentino, club de la localidad bonaerense de San Martín que dio lugar a la fundación del actual Central Ballester en 1974) y en 1975 Leopoldo Luque (Unión de Santa Fe).

Leopoldo Jacinto Luque 

En 1979, el chileno Jorge Peredo (Ñublense) compartió la punta de la tabla de anotadores con Morel Bogado, y en 1983 lo hizo junto con otros tres jugadores el argentino Jorge Burruchaga (Arsenal de Sarandí). Pero acaso el más sorprendente de todos estos casos sea el de José Luis Dolgetta, el venezolano surgido del extinto Valencia FC al que sus cuatro goles en Ecuador '93 siguen erigiendo como el único jugador de su país que fue máximo goleador de un sudamericano. Toda una hazaña.

José Luis Dolgetta


Por Esteban Bekerman: Periodista, docente y director de Entretiempos.

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